“…Qué es lo que quieren decir con eso de la libertad. Usted se puede morir, eso es cuestión de salud. Pero no quiera saber lo que cuesta un ataud…” Doña Soledad. Alfredo Zitarrosa.
Los sectores dominantes
utilizan y banalizan vaciando de contenido la palabra “libertad”. Concretamente anclando en el inconsciente de los sujetos el término “libertad” se explota y
bastardea la libertad de los sujetos, de todos los y las trabajadores y, de
aquellos explotados que se auto-perciben empresarios, profesionales, etc.
La reforma laboral que se
votará en Diputados el 26 o 27 de Junio no podrá revertir el grueso de las
reformas que se imponen con amplio respaldo en ambas cámaras. Una breve y no taxativa
lista de tales afectaciones se detallan seguidamente:
- 1. La
nueva ley DESCONOCE la relación asimétrica existente entre el capital empresario
y la venta de la fuerza de trabajo de los asalariados;
- 2. Ampliación
del periodo de prueba, mínimo 6 meses con extensión a 1 año, ventaja para el
empleador en la rotación –permanente- de personal sin COSTO INDEMNIZATORIO
alguno;
- 3. Legalización
mediante la derivación de las relaciones laborales a la aplicación del CCyC de
los contratos de servicios, equiparando a la relación entre iguales como si la
prestación laboral fuera una cuestión de comercio entre iguales;
- 4. Posibilidad
de fundar empresas con hasta 3 Monotributistas en calidad de “colaboradores”;
- 5. Destrucción
del sistema de indemnizaciones mediante los fondos de cese laboral;
- 6. Legalización
de la TERCERIZACION sin responsabilidad solidaria para el principal contratante.
Con la reiteración permanente de la palabra “libertad” se avanza en la degradación de
la vida de los trabajadores y trabajadoras y sus familias y se sanciona una
cantidad importante de arbitrarias disposiciones que restringen libertades y
desconocen derechos. Difícilmente se pueda encontrar una regla jurídica tan
autoritaria y restrictiva de la libertad y los derechos de las mayorías en
estos cuarenta años de vida democrática.
Bajo la consigna de “no hay plata” como pretendida justificación, se omite responder qué pasó
con la economía y allí se ocultan los negocios de grandes grupos económicos
responsables del vaciamiento, se trata de un enmascaramiento imprescindible. Estos
grupos pasan a ser ahora los dueños del capital
humano, los beneficiarios directos de esta regresiva legislación y son
quienes mediante estos instrumentos manejarán el –triste- destino de nuestra
sociedad.
En materia de derechos colectivos, resulta harto evidente la voluntad
manifiesta de los sectores dominantes en asegurar el resultado de la
reformulación regresiva en las relaciones sociales que, aparece en toda su
dimensión en cuatro puntos: las restricciones a las asambleas, la limitación al
ejercicio del derecho de huelga, la convalidación de la eficacia jurídica del
despido discriminatorio, y la represión a las manifestaciones de protesta
social.
Mediante este pequeño aporte se pretende bajar a tierra las
significativas reformas estructurales que afectarán a los y las trabajadores,
sean estos organizados en relación de dependencia y/o aquellos que se ganan la
vida en base a la Economía Social.
El gobierno de Milei a instancias del círculo rojo empresarial y
financiero conjuntamente, pretenden sojuzgar al pueblo trabajador y los
sectores medios, conduciendo al País hacia un africanización extractiva material
y cultural, entre otras cuestiones aducen combatir la industria del juicio.
Entiendo que más temprano que tarde serán derrotados, tanto en sede judicial
como con la resistencia social en las calles.
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