Son muchas las críticas sobre la iniciativa legal aprobada y pronta a ponerse en práctica, en materia de venta de cannabis en farmacias de la República Oriental del Uruguay. Estos ataques arrecian, desde sectores interesados del país vecino, como asimismo, de algunos sectores de nuestro propio país.-
Sin dudarlo, este resulta un tema espinoso que excede enormemente este pequeño espacio de intercambio, pero considero, que la mejor manera de poder conformar una opinión medianamente razonable, es a partir del conocimiento, de poder entender como se están manejando -estas cosas- en otras partes del mundo, de mensurar las experiencias que se encuentran realizando en otros lugares y así, poder al menos intentar desentrañar algo de lo que en poco tiempo tendremos que debatir -seriamente- en nuestro país, tratando de evitar que los sectores interesados, por las razones que sea, piensen y decidan por cada uno de nosotros.-
La política sobre drogas de los Países Bajos es única en el mundo.
Al contrario de lo que mucha gente piensa, en los Países Bajos, la venta de drogas como el cannabis o los alucinógenos no es legal.
Pero sí, está regulada la venta de los derivados del cannabis en pequeñas cantidades, todo ello bajo un estricto control por parte de las autoridades estatales.-
El propósito de esta política es, por un lado, hacer clara la diferencia entre las drogas "duras" y las "blandas", y por otro, reducir los riesgos que ofrece la venta anónima, y el desorden público que crea el tráfico de drogas.-
Esta política de Estado, permite distinguir entre lo que está permitido consumir o no, y como consecuencia, mitigar los efectos que estas drogas pueden producir en el comportamiento y en la salud de los usuarios.-
A continuación se explica de forma general esta política.
Desde 1976 la legislación holandesa distingue entre drogas que representan un peligro inaceptable para la salud pública, y drogas que representan un peligro tolerable.-
Las primeras son llamadas drogas duras, término que engloba la heroína, la cocaína, el éxtasis y las anfetaminas. Y por otra parte, las drogas blandas, que son los productos derivados del cáñamo, como el hachís y la marihuana.-
La posesión, el tráfico, la venta y la producción de drogas es punible en todos los casos, para todas las drogas. Sólo existe la excepción del caso de uso médico, veterinario, instructivo o científico para lo que se debe solicitar un permiso especial.-
El incumplimiento de estas normas se castiga con severidad. Pero las penas relacionadas con las drogas blandas son mucho menos severas que aquellas relacionadas con las drogas duras. La prioridad está en investigar quién hace la importación o exportación de drogas duras, y las penas más duras se aplican en estos casos.-
Aparte de su legislación nacional, Holanda está ligada a convenios internacionales, así como a los acuerdos entre los estados de la Unión Europea en lo que respecta a combatir el tráfico de drogas.-
COFFEESHOPS
En Holanda, se usa la palabra inglesa "coffeeshop" no para las cafeterías, sino para indicar aquellos lugares donde se vende legalmente drogas blandas. Estos establecimientos deben cumplir con una serie de requisitos conocidos como el criterio "AHOJ-G'' que estipula lo siguiente:
No publicitarse (A),
No vender drogas duras (H),
No crear desorden público (O),
No admitir a menores de 18 años,
No vender cantidades superiores a los 5 gramos por transacción.-
Por otra parte, el máximo de existencias para el comercio permitido es de 500 gramos, pero las autoridades de cada municipio pueden poner un límite más bajo si así lo creen conveniente.-
Dependiendo del problema y la situación monitoreada convenientemente por asistentes especializados, algunas municipalidades añaden algunas otras condiciones extra al criterio "AHOJ-G", como, por ejemplo que esté prohibido estacionar delante de los coffeeshops o que el horario de cierre sea como máximo a las 22:30 horas.-
Las normas que regulan las actividades de los cofeeshops se dejan a criterio de las autoridades locales (Municipios), y se discuten entre el fiscal público y el alcalde (Intendente). En el año 1996, se determinó legalmente, que la venta de alcohol no debería asociarse con la venta de drogas blandas.-
En tiempos recientes y en virtud del seguimiento de la cuestión, el Gobierno ha decidido restringir la actividad de los coffeeshops, limitando su número, exigiendo que tengan una distancia determinada de los centros educativos y escuelas, regulando su uso sólo para socios registrados, y eliminando la posibilidad de vender a turistas. Todas estas limitaciones se están aplicando de manera gradual para evitar cualquier tipo de desborde en los sectores afectados.-
Como ustedes apreciarán, resulta evidente que el "problema" de la droga, visto desde países con una cultura más antigua en la materia, no son los consumidores, sino que en realidad son los sectores que lucran con el negocio del narcotráfico. Para ello han diseñado políticas públicas y sanitarias, basadas en análisis científico sociales que permiten una planificación mas adecuada, diferenciándose de aquellas pretendidas políticas de represión al consumidor local.-
Fuente: Héctor Rubio.-
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