La sociedad bonaerense de aquellos agitados días de Mayo de 1810, estaba compuesta
por unos 40.000 habitantes.-
Familias tradicionales como los Alzaga, los
Ocampo, Martínez de Hoz, Pinedo, Belaústegui y otros, eran decididos defensores del
virreinato y contrarrevolucionarios.
Propietarios de ganado con una extensión
ilimitada de tierras sin escriturar, como los Anchorena, Castex, Obligado,
Miguens, Romero, que no participaron activamente de los sucesos.-
La burguesía comercial partidaria del libre
comercio, de tendencia pro-británica y liberal integrada entre otros por los
Riglos, Aguirre, Sarratea, Escalada, García, Rivadavia y más de un centenar de
familias inglesas residentes como los Miller, Parish, Billinghurst, Gowlan,
Lynch, Robertson, O'Gorman y Wilde que querían un cambio en favor de sus
propios intereses.-
Las fuerzas militares integradas por quienes simpatizaban con la política
reaccionaria del Virrey, como era el caso de Viamonte y Rondeau y quienes
adherían a un cambio político ordenado, sin desborde popular, entre los que se
destacaban Saavedra y Pueyrredón.-
Los
abogados y demás profesionales, los empleados públicos y de comercio, los
artesanos libres, los estudiantes y trabajadores en general constituían el
sector mayoritario y más jugado a favor de una revolución.-
De ese sector surgió el reclamo de un Cabildo
Abierto aquel lunes 21 de mayo cuando unas 600 personas ocuparon la plaza
agitados por los "chisperos" de la Legión Infernal
armados con puñales y pistolas y liderados por el trabajador telepostal Domingo French y el estatal Antonio Berutti.-
De las 450 invitaciones que fueron
apresuradamente repartidas entre "la parte más sana y principal del
vecindario" para asistir a la sesión, solo concurrieron 251 vecinos, entre
ellos un considerable número de hombres del pueblo (jornaleros, pulperos,
talabarteros, entre otros), quienes habían obtenido subrepticiamente tarjetas
extras gracias al operativo del gráfico Agustín Donado, uno de los
chisperos que trabajaba en la imprenta de los Niños Expósitos, lugar donde se
imprimieron las invitaciones.-
Varios de la "parte sana y principal"
desistieron de concurrir al toparse en las esquinas del Cabildo con los grupos
de choque que los persuadían acerca de la conveniencia de retornar a sus casas,
expropiando invitaciones que eran entregadas a los amigos de la revolución.-
Así, con
los métodos que solo sabe utilizar el pueblo, comenzó a gestarse un
acontecimiento que cambiaría el rumbo de la historia en estas tierras
americanas.-
Quien quiera oir que oiga, “la historia la
cuentan los que ganan, eso quiere decir que hay otra historia”, en mi oponión, es el
pueblo quién debe hacer y construir la propia historia como lo hicieron estos
patriotas en 1810.-
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